viernes, 19 de abril de 2013

Nuevo libro de Arturo Huerta González: "Obstáculos al crecimienot económico. Peso fuerte y disciplina fiscal". Modelo económico contra el crecimiento.


Presentación del libro: “Obstáculos al crecimiento. Peso fuerte y disciplina fiscal”

 

En el marco de las actividades académicas del 52º. Aniversario de la fundación de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, se llevó a cabo la presentación del libro: “Obstáculos al crecimiento. Peso fuerte y disciplina fiscal”, del doctor Arturo Huerta González, jefe de Posgrado de la Facultad de Economía de la UNAM. El evento tuvo lugar en el Auditorio “Jesús Silva Herzog” del plantel anfitrión.

En entrevista previa a su participación, el doctor Arturo Huerta González comentó: “El libro analiza la política económica que ha venido predominando en el país, es decir, estas políticas macroeconómicas de estabilidad que tanto defiende el gobierno y los organismos financieros internacionales, que son los causantes de que México no crezca o venga creciendo por debajo de la media en América Latina, y no solamente ahí, sino que también viene creciendo por debajo de la media de los países de África”.

Declaró que a través de estas políticas de estabilidad se reduce la inflación a partir  de abaratar el dólar, “estamos en un contexto de economía abierta, al abaratarse el dólar se abarata el precio de los productos que importamos del exterior, conjuntamente se trabaja en un contexto de austeridad fiscal, donde el gobierno no puede gastar más allá de los ingresos; el gobierno restringe el gasto, la inversión justo para equilibrar a sus ingresos, eso frena la demanda y frena el crecimiento económico”.

Y continuó: “Ahora surge la pregunta ¿Cómo se abarata el dólar? ¿Cómo tenemos grandes reservas internacionales?, pues resulta que toda la política macroeconómica se dirige justo a estimular la entrada de capitales. Tenemos una tasa de interés que está por encima de Estados Unidos, por arriba de la media internacional de los países desarrollados y eso promueve gran inversión de cartera. En días pasados, en el mes de abril había 86 mil millones de dólares de inversión extranjera en deuda pública, y resulta que ese capital se va en cualquier momento porque es un capital especulativo”.

 

El especialista universitario indicó: “Esa alta tasa de interés termina frenando la actividad económica, se encarece el crédito, se encarece la inversión y frena la actividad económica, pero es funcional para traer capitales. También en ello, se ubican la llamadas reformas estructurales que son los procesos de privatización, ahí está que se pueda abrir PEMEX a la inversión extranjera, la banca está extranjerizada, esto se produce en gran entrada de capitales, se abarata el dólar y baja la inflación, entonces sale muy caro bajar la inflación a través de un dólar barato porque estamos vendiendo el país y tenemos una política económica a favor de la entrada de capitales que no impulsa la dinámica económica”.

El Jefe de Posgrado de la Facultad de Economía de la UNAM dijo también: “Luego esta cuestión del dólar barato implica que las importaciones son más baratas que la producción nacional y desplazan a la misma, por lo que ya tenemos menos industria, menos agricultura, que la que teníamos antes de estas políticas. En los años ochenta la industria manufacturera representaba el 23 por ciento de la actividad económica nacional, ahora representa el 17 por ciento; el sector primario, agricultura, ganadería, pesca, representaba el 9.7 por ciento de la actividad económica del ochenta, ahora representa el 3.9 por ciento y hemos perdido la autosuficiencia alimentaría”.

Agregó: “Al tener menos industria, menos sector agrícola, tenemos menos generación de empleo, menos crecimiento para la economía externa y pasamos a depender de variables externos, de ahí que el gobierno nos dice que hay que avanzar en la reformas estructurales, no por nada tres de cuatro candidatos a la presidencia manifiestan que de ganar venderán PEMEX”.

Huerta González citó: “El libro señala que tenemos que romper con esa política, si en verdad queremos crecer o recuperar un proyecto de nación, tenemos que trabajar con un tipo de cambio competitivo, es decir, hay que encarecer el dólar para favorecer la producción nacional, hay que replantear los Tratados de Libre Comercio, no podemos seguir en un contexto de economía abierta. Planteamos que las políticas económicas deben responder a las necesidades de empleo, bien remunerado para la mayoría de la población, por ello tenemos que tener un tipo de cambio competitivo para proteger la producción nacional, y tenemos que tener una política fiscal en favor del crecimiento del mercado interno”.

Puntualizó: “Lo que el texto termina señalando es que la crisis es resultado de estas políticas de globalización a nivel nacional e internacional que nos ha llevado a tener más mercado y menos estado, para revertir esto hay que pasar a tener más estado y un mercado subordinado. Aquí se necesita fuerza política, hoy en día el sector financiero es tan fuerte que no hay quien lo controle, ni siquiera el gobierno de Estados Unidos, ningún gobierno del mundo”.

Mencionó: “El gobierno habla que México está fuerte por la fortaleza del peso, la fortaleza de una economía no la da su moneda, la fortaleza de una economía la da su capacidad de producir bienes y servicios, su capacidad de generar empleos bien remunerados, situación que no acontece en el país. La fortaleza del peso ha sido por la entrada de capitales, por el proceso de privatización y extranjerización de la economía, eso ha atentado sobre las condiciones endógenas internas de crecimiento, ha atentado sobre el desarrollo industrial, agrícola, sobre la generación de empleo y crecimiento”.

El doctor Arturo Huerta González exhortó a encaminarnos a fortalecer la economía, generar condiciones de empleo bien remunerado, desarrollar la industria y la agricultura, “para eso se necesitan políticas proteccionistas, políticas de crecimiento de mercado, y ninguna política se instrumenta a favor”.

Finalmente añadió: “El problema es que ningún candidato presidenciable plantea esto, todos plantean lo mismo, que Dios nos agarre confesados porque nos llegará una crisis de proporciones en este país, lo que está pasando en Europa es el espejo de lo que le espera a México”.